LA FILOSOFÍA SOLITARIA

12 May 2009 12:38 pm

La filosofía, vitrina de la duda o nylon tensionando el universo a cada humano-pensante (algunos pocos en proporción al resto de la horda), es en sí la acepción íntima de una realidad.
En 1924 una nueva conexión cerebro-infinito impactó la tierra como choreja de guanacaste y entre los escollos del valle amniótico comenzó la vida de Carlos Ernesto Martínez Rivas, en quien la filosofía Trascendió de la mano de Schopenhauer, Sartre, Nietzsche, entre otros… Así el poeta logró basar su literatura —de exquisita certeza— en su «gusto», es decir en su forma de percibir el dogma y la práctica, desenmascarando actores morales, sociales y psicológicos, que en suma son blanco de sus crímenes perfectos.

Solitario quiso abstraerse de él mismo, elevar su visión montado en el intelecto, permitiéndose mirar las dos caras de la moneda e inclinarse voluntariamente por el lado «oscuro»; por ello fue objeto de huracanados comentarios que para efectos de sus escritos sólo confirman la hipocresía de una sociedad acostumbrada a los finales felices. Su soledad nunca terminó de aislarse: «Desde muy temprano me encontré a mí mismo y desde entonces me ando huyendo». Se nos revela como autocrítico, fuerte como relámpago con sus propios cimientos, esos que desde Granada intimó con su verbo precoz y laureado, y quizás prefirió saberse solamente precoz porque su arte nunca buscó el Éxito vulgar; no obstante, digamos que hay algo implícito en esta «espectacular modestia», y es que dejó su arte primero para el arte y después —inevitablemente— para el mundo.

Hello world!

12 May 2009 12:14 pm

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